Mostrando las entradas con la etiqueta Aclaratoria. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Aclaratoria. Mostrar todas las entradas

26 de enero de 2015

Aplicación de las NIIF en Venezuela

I. Introducción

En Venezuela se autorizó la promulgación de las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) desde hace ya más de 10 años y las entidades las vienen empleando efectivamente desde hace 7 años. Se ha recorrido un trayecto que en otros países apenas se inicia, y se ha acumulado conocimiento y experiencia sobre las normas como posiblemente en otras jurisdicciones no se ha logrado. Además, eventos legales, económicos y financieros han afectado profundamente al país y a las entidades que deben reportar bajo el marco de las NIIF, y esas entidades han tenido que enfrentar retos y desafíos para aplicar las normas en forma adecuada sin desvirtuar el marco conceptual bajo el cual se promulgaron.

Sin embargo, desde que inicié la publicación de trabajos en este Blog para colaborar con profesionales venezolanos y otros interesados en el conocimiento y aplicación de las NIIF, y durante mi participación en otras aplicaciones de las redes sociales, he observado que todavía existe cierto desconocimiento sobre cómo aplicar esas normas, sobre todo por quienes parecen no haber recibido entrenamiento formal sobre el tema o que habiéndolo recibido, no conservan sus conocimientos sólidamente establecidos como para resolver dudas y proceder adecuadamente para beneficio de sus clientes o empleadores.

En este Blog he recibido muchos comentarios solicitando asesoría para resolver problemas puntuales relacionados con algún post en particular, lo cual es normal, ya que los temas que se incluyen en este portal se relacionan, por lo general, con nuevos pronunciamientos o tópicos novísimos que no son fáciles de aplicar, como por ejemplo, cuando desarrollé el trabajo sobre la Ley de Precios y sus Efectos Contables.
Mientras ejercí en Venezuela como instructor en innumerables cursos presenciales a los que asistieron un gran número de interesados en la NIIF para las PyMES (“la Norma”, de ahora en adelante), o en cursos especiales sobre las NIIF Completas, observé un desconcierto general en muchos participantes quienes pensaban que estaban asistiendo a una sesión de entrenamiento sobre un tema que ellos nunca habían visto. La inseguridad se basaba, en mi opinión, en la falacia de que las NIIF (en cualquiera de sus versiones) son principios de contabilidad diferentes a los que se aplicaban en el país antes de que se aprobaran esas normas. En realidad, eso no es cierto y más adelante explicaré por qué afirmo esto tan enfáticamente.
Adicionalmente, en el país se han introducido elementos extraños a las NIIF que han contribuido a confundir a los usuarios de las normas, a los preparadores de estados financieros y a los interesados en la información financiera. Los más importantes de esos elementos son la Providencia Administrativa Nº 003/2014 de la SUNDDE y el Manual de Requisitos Legales, Técnicos y Financieros emitido por el Servicio Nacional de Contrataciones (SNC). Ambos instrumentos han originado complicaciones innecesarias en el universo de aplicación de los principios contables de Venezuela porque, además de que en algunos casos parte de su contenido se desvía de dichos principios, en otros casos crean reglas que si no son aplicadas por los preparadores de la información financiera, podrían causar sanciones a las entidades emisoras de los estados financieros y a los profesionales de la Contaduría Pública.

II. Qué son los PCGA y cómo están Representados en Venezuela?

Los PCGA, en general, son los principios de contabilidad generalmente aceptados en Venezuela, los cuales están constituidos por las NIIF en sus dos versiones (las NIIF Completas y la NIIF para las PyMES), los Boletines de Aplicación (BA) y las Aclaratorias. En su conjunto, los PCGA se identifican como VEN-NIF, lo cual se explica a continuación.

En el BA VEN-NIF 0, Versión 5, emitido por la Federación de Colegios de Contadores Públicos de Venezuela (FCCPV), única Institución autorizada para promulgar principios de contabilidad generalmente aceptados en el país, se establece parcialmente lo siguiente:
“ALCANCE
6. Los principios de contabilidad generalmente aceptados en Venezuela serán aplicados por toda entidad que prepare sus estados financieros para usuarios externos o requeridos por cualquier disposición legal venezolana.
7. Se entiende por entidad, cualquier unidad identificable, que realice actividades económicas, constituida por combinaciones de recursos humanos, naturales y financieros, coordinados por una autoridad que toma decisiones encaminadas a la consecución de los fines para los cuales fue creada y que emite estados financieros como su principal fuente de información acerca de la entidad. Incluye tanto a personas naturales, empresarios individuales, formas asociativas de hecho o de derecho, una parte o combinación de ellas.
8. Las entidades que no persigan fines de lucro, al utilizar los principios de contabilidad generalmente aceptados en Venezuela podrán modificar las descripciones de partidas específicas de los estados financieros e incluso para éstos, cuando la terminología no se ajuste a este tipo de entidades.”
Adicionalmente, en el BA VEN-NIF 8, Versión 1, se establecen los siguientes
“ACUERDOS
5. Los principios de contabilidad generalmente aceptados en Venezuela VEN-NIF, se clasifican dos (2) grupos:
5.1. VEN-NIF GE, correspondientes a los principios de contabilidad que adoptarán las grandes entidades y están conformados por los Boletines de Aplicación (BA VEN-NIF), que deben ser aplicados conjuntamente con las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF Completas); y
5.2. VEN-NIF PYME, correspondientes a los principios de contabilidad que adoptarán las pequeñas y medianas entidades, conformados por los Boletines de Aplicación (BA VEN-NIF), que deben ser aplicados conjuntamente con la Norma Internacional de Información Financiera para Pequeñas y Medianas Entidades (NIIF para las PyMES)
6. La clasificación de gran entidad o pequeña y mediana entidad, será decidida por cada entidad, tomando como base los criterios que sean aprobados por el gremio de contadores públicos, diseñados con la finalidad de aplicación de uno de los dos grupos que conforman los VEN-NIF.”
Ciertas entidades que realizan actividades económicas específicas y que deben rendir cuentas públicamente, no aplican los principios de contabilidad generalmente aceptados sino normas contables que no cumplen con las NIIF y que son emitidas por los correspondientes organismos reguladores. Se incluyen en este grupo a los bancos, las instituciones financieras, las compañías de seguros y las de reaseguros.
Con anterioridad a la aprobación de los VEN-NIF como los principios de contabilidad generalmente aceptados en Venezuela, se aplicaban las denominadas Declaraciones de Principios de Contabilidad (DPC), que contenían normas que en algunos casos diferían de las NIIF pero que en otros coincidían con ellas. O simplemente, las NIIF contenían algunas normas que no estaban incluidas entre las DPC.
La más conocida y trajinada de las DPC, es la DPC-10, que estaba enfocada específicamente en el ajuste por inflación. La DPC-10 difería en algunos aspectos de las NIIF, porque contenía ciertas disposiciones (como el denominado Método Mixto) no reconocidas en las NIIF.
Sin embargo, antes de la adopción de las NIIF como principios de contabilidad generalmente aceptados en Venezuela, la FCCPV permitía la aplicación de las NIIF “en forma supletoria”; es decir, que si en las DPC no existía una norma para el adecuado tratamiento contable de alguna transacción, la entidad podía aplicar las NIIF supletoriamente.
Como indiqué, la FCCPV completó el esquema de los PCGA en Venezuela con la emisión de Aclaratorias y los Boletines de Aplicación (BA). En su conjunto, los PCGA son denominados VEN-NIF y como ya se indicó arriba, los VEN-NIIF GE aplican a las denominadas Grandes Entidades y los VEN-NIF PYME a las Pequeñas y Medianas Entidades.
Por lo tanto, podemos llegar a algunas conclusiones preliminares, necesarias para entender el análisis posterior, como indico enseguida:
1. En Venezuela siempre han existido principios de contabilidad generalmente aceptados, y ya desde 1997 se podían aplicar las NIIF en forma supletoria a las DPC; 
2. Toda entidad que requiera emitir estados financieros en Venezuela para usuarios externos, requeridos por cualquier disposición legal o por otras razonas (excepto las entidades que están regidas por leyes especiales), debe aplicar los VEN-NIF;  
3. Los únicos PCGA que se pueden aplicar en Venezuela son los VEN-NIF, constituidos éstos por las NIIF Completas, la NIIF para las PyMES. los Boletines de Aplicación BA VEN-NIF y las Aclaratorias;  
4. Ninguna instancia, disposición, reglamento, manual o providencia legal sustituye a los PCGA, tal y como están establecidos en Venezuela;  
5. Otras entidades regidas por leyes especiales o reguladas por organismos públicos no aplican ni las NIIF, ni los VEN-NIF como su marco de reporte financiero en Venezuela. Sin embargo, a esas entidades se les pueden requerir estados financieros elaborados bajo las NIIF Completas para fines estrictamente de información para los reguladores. 

III. Instrumentos que Crean Incertidumbres sobre la Aplicación de los PCGA

Algunos interesados han formulado preguntas en relación con ciertos instrumentos legales que crean incertidumbres sobre la aplicación de los PCGA. Los más señalados de esos instrumentos son la Providencia Administrativa Nº 003/2014 de la SUNDDE (“la Providencia”) y el Manual de Requisitos Legales, Técnicos y Financieros emitido por el Servicio Nacional de Contrataciones (“el Manual”).

La Providencia de la SUNDDE


Un trabajo sobre la Providencia, publicado en mi Blog en febrero de 2014 (y el más leído hasta la fecha), ha originado muchos comentarios de los lectores, referidos todos a preguntas y dudas sobre la aplicación de dicho instrumento legal. Hubo usuarios que indicaban que a partir de la promulgación de la Providencia habría que llevar un doble juego de libros contables (completamente falso); otro comentó: “Lo que debe hacer la FCCPV es redactar nuevamente las VEN-NIF, de manera que se ajusten más a las normativas gubernamentales, y no tanto a las NIIF impuestas por el IASB y FASB”; otros indicaban que lo más conveniente sería llevar un sistema de costos adecuado a la Providencia, pero no indicaban qué había que hacer con los libros legales; y, lo más lamentable de todo fue que muchos demostraron una grave falta de conocimientos sobre los PCGA. Ver La Ley de Precios y las NIIF en Venezuela.
El trabajo fue publicado, precisamente para advertir los graves problemas que se presentarían en las entidades obligadas a mantener ciertos controles para demostrar que los costos de los bienes y servicios que ofrecen al público están apegados a la normativa de la Providencia, porque, en mi opinión, su texto vulnera la validez y aplicabilidad de los PCGA relativos a inventarios, costos y gastos. Quizás, la redacción de dicho instrumento, por la premura con la que fue publicada, y/o por la falta de discusión y de divulgación, originó esas dudas de los usuarios. Pero lo más notable observado en los comentarios de los usuarios es que en muchos casos se podía inferir que las entidades que ellos representaban nunca han utilizado una “estructura de costos”, lo cual permitiría concluir que la contabilidad de esas entidades no habría sido llevada de un todo de acuerdo con los PCGA.

El Manual de la SNC


El Manual tiene otras características y pudiera interpretarse que su contenido no está vinculado directamente con los PCGA, lo cual no es cierto. No es mi intención hacer un análisis de dicho instrumento ya que, en mi opinión, no hay ninguna posibilidad de que sea modificado por la autoridad gubernamental que lo emitió y porque, aparentemente, las autoridades contables solo se han limitado a un proceso de consultas para solucionar algunas dudas con respecto a asuntos de auditoría, más bien que para demostrar la problemática que se presenta con los PCGA. Es conveniente aclarar que el Manual es únicamente aplicable por las personas naturales y jurídicas interesadas en inscribirse o actualizarse ante el Registro Nacional de Contratistas (RNC). No interpreto, de ninguna manera, que la obligación de presentar información financiera para cumplir con los requisitos de ese organismo pueda calificarse como un acto de “rendición de cuentas”, sino como una actuación para presentar cierta información necesaria para calificar como contratista del estado.
Algunos de los aspectos que contiene el Manual y que considero comprometen la aplicación de los PCGA, son los siguientes (los números de referencia y los textos fueron copiados textualmente):
“3.1 Estados Financieros elaborados de acuerdo a los Principios Contables Generalmente Aceptados en Venezuela que se encuentren vigentes, por el Colegio de Contadores Públicos correspondiente, a costos históricos y ajustados por efectos de inflación.”

De acuerdo con los PCGA, no existen “estados financieros a costos históricos y ajustados por efectos de la inflación”. Sólo existen estados financieros con propósitos de información general, y en las NIIF (tanto en las NIIF Completas como en la NIIF para las PyMES) se identifican claramente esos estados financieros. La costumbre de solicitar “información histórica” a las entidades se originó hace años, cuando imperaban las DPC en el país y muchos usuarios no comprendían bien el concepto del ajuste por inflación. Los bancos y las instituciones financieras siempre se han negado a aceptar estados financieros ajustados por inflación y siempre han solicitado que se adjunte una “información histórica”, quizás para ellos poder hacer sus análisis financieros. Cuáles son las razones para que en el Manual se soliciten esos “estados financieros a costos históricos” es un misterio para mí.
El asunto origina también problemas a los auditores que tienen que opinar sobre esos “estados financieros” y desconozco cómo se están redactando los informes de auditoría en esas condiciones. Pero el punto es que no pueden existir dos juegos de estados financieros ya que eso compromete la veracidad, la razonabilidad, la confiabilidad y la comparabilidad de la información financiera en una economía hiperinflacionaria como la de Venezuela.
En otro aparte, el Manual establece:
“3.1.1.2 No se aceptan Estados Financieros Consolidados con filiales.”

Normalmente, las NIIF requieren que una controladora (la matriz) presente estados financieros consolidados. La NIC 27 prescribe los requerimientos de contabilización e información a revelar para inversiones en subsidiarias, negocios conjuntos y asociadas cuando una entidad prepara estados financieros separados.
La NIIF para las PyMES no requiere la presentación de estados financieros separados para la entidad controladora o para las subsidiarias individuales. Sin embargo, en ausencia de una norma específica, los usuarios pueden acudir a las NIIF Completas para determinar el adecuado tratamiento contable del asunto. En este caso, las PyMES acudirían a la NIC 27 para elaborar los estados financieros separados que requiere el SNC.
Ahora bien, tomando en cuenta que existe una gran diferencia entre estados financieros separados y estados financieros consolidados, el requerimiento de la SNC obliga a las entidades a preparar dos set de estados financieros para que sean auditados, lo cual crea costos adicionales para esas entidades y origina la posible tendencia entre los usuarios a elaborar estados financieros separados únicamente, los cuales no informan razonablemente la realidad financiera del grupo. Por otra parte, para que los auditores puedan emitir su opinión sobre cada juego de estados financieros (los separados y los consolidados), deben asegurarse de cumplir adecuadamente con las Normas de Auditoría e identificar claramente cuándo se trata de una opinión sobre estados financieros consolidados y cuándo se trata de estados financieros separados. Los interesados deben consultar las NIAS para adecuarse a esas normas.


IV. Qué Aplica: Las NIIF Completas o la NIIF para las PyMES?

Parece existir cierto desconocimiento entre algunos preparadores de estados financieros sobre cuál  es el conjunto de normas que debe aplicar una determinada entidad. Eso lo responde la NIIF para las PyMES.
Cualquier entidad puede aplicar las NIIF Completas sin ninguna limitación de tamaño, tipo, ubicación o características, pero el costo de aplicar dicho conjunto de normas y su complejidad son factores que originaron, entre otros, la necesidad de emitir la NIIF para las PyMES. En la Sección 1 de esa norma se establece lo siguiente:
“Alcance pretendido de esta NIIF

1.1 Se pretende que la NIIF para las PyMES se utilice por las pequeñas y medianas entidades (PyMES). Esta sección describe las características de las PyMES.

Descripción de las pequeñas y medianas entidades

1.2 Las pequeñas y medianas entidades son entidades que:

(a) no tienen obligación pública de rendir cuentas, y

(b) publican estados financieros con propósito de información general para usuarios externos. Son ejemplos de usuarios externos los propietarios que no están implicados en la gestión del negocio, los acreedores actuales o potenciales y las agencias de calificación crediticia.

1.3 Una entidad tiene obligación pública de rendir cuentas si:

(a) sus instrumentos de deuda o de patrimonio se negocian en un mercado público o están en proceso de emitir estos instrumentos para negociarse en un mercado público (ya sea una bolsa de valores nacional o extranjera, o un mercado fuera de la bolsa de valores, incluyendo mercados locales o regionales), o

(b) una de sus principales actividades es mantener activos en calidad de fiduciaria para un amplio grupo de terceros. Este suele ser el caso de los bancos, las cooperativas de crédito, las compañías de seguros, los intermediarios de bolsa, los fondos de inversión y los bancos de inversión."

Queda muy claro al leer el texto anterior, que si una entidad no tiene obligación pública de rendir cuentas, puede utilizar perfectamente la NIIF para las PyMES y no es obligatorio que aplique las NIIF Completas, incluso ni siquiera para cumplir con los requisitos del Manual del SNC. En el párrafo 3.1 de ese instrumento se requieren (textualmente): “Estados Financieros elaborados de acuerdo a los Principios Contables Generalmente Aceptados en Venezuela que se encuentren vigentes, por el Colegio de Contadores Públicos correspondiente.” La NIIF para las PyMES es uno de los PCGA. Ver arriba la sección II para completar la visión sobre este punto.
Por otra parte, una entidad que haya elegido inicialmente las NIIF Completas como su marco de reporte financiero, si cumple con lo establecido en los párrafos arriba transcritos de la Sección 1 de la NIIF para las PyMES puede, perfectamente, migrar a esa Norma cumpliendo con los requisitos para el cambio. Abajo, en la Sección V explico cómo es el proceso para esa transición que por lo demás está ratificado en el BA VEN-NIF 6, Versión 1. Al contrario, una entidad que haya venido reportando bajo la NIIF para las PyMES y que cumpla con alguno de los requerimientos arriba detallados (por ejemplo, que tenga que rendir cuentas públicamente), debe cambiar a las NIIF Completas aplicando la NIIF 1 y todos los procedimientos establecidos en esa norma.

La Guía para las Micro Entidades

En junio de 2013, el IASB publicó la Guía para Micro Entidades que apliquen la NIIF para las PYMES (“la Guía”). La Guía acompaña a la NIIF para las PyMES, pero no es parte de ella. En la introducción de ese documento se establece lo siguiente:
“IN2 – Esta Guía pretende ayudar a las micro entidades que quedan dentro del alcance de la NIIF para las PYMES, es decir, que no tienen obligación pública de rendir cuentas (véase el párrafo G2), y se requiere que preparen estados financieros con propósito de información general de acuerdo con la NIIF para las PyMES emitida en julio de 2009 (por ejemplo, según la ley en sus jurisdicciones) o decida hacerlo así, para identificar más fácilmente los requerimientos de la NIIF para las PYMES que son relevantes para ellas. No es una Norma separada para micro entidades.”

No he podido encontrar ninguna disposición, autorización o denegación en la página de la FCCPV que indique que cualquier entidad que se considere una Micro Entidad puede utilizar la Guía y solamente hay un link en esa página para bajar el documento directamente desde el sitio de la IASB. Tampoco existe ningún documento de la FCCPV que establezca cuándo se puede considerar que una entidad es una Micro Entidad, a pesar de que los beneficios para las entidades que pudieran aplicar la Guía serían muy importantes porque no tendrían que aplicar la NIIF para las PYMES en toda su extensión.
Es conveniente tomar en cuenta que la Guía se refiere a las Micro Entidades de la siguiente manera:
“IN4 – Esta Guía no define una micro entidad en términos cuantitativos. Una jurisdicción puede tomar la decisión de definir una micro entidad en términos cuantitativos o proporcionar indicadores adicionales de características típicas para señalar cuándo debe utilizarse esta Guía en esa jurisdicción. Una micro entidad es normalmente una entidad muy pequeña con transacciones sencillas que habitualmente tiene las características siguientes:

(a) pocos empleados y a menudo gestionada por el propietario;

(b) niveles bajos o moderados de ingresos de actividades ordinarias y activos brutos; y

(c) no
(i) tiene inversiones en subsidiarias, asociadas o negocios conjuntos;

(ii) mantiene o emite instrumentos financieros complejos; y

(iii) emite acciones u opciones sobre acciones para los empleados u otras partes a cambio de bienes o servicios.”

De manera que si una entidad cumple con esas características, podría utilizar la Guía como sus PCGA (específicamente, la NIIF para las PyMES), pero estaría sujeta a que si requiere un dictamen de un contador público, emitido después de una auditoría o de una revisión limitada, dicho profesional tendría que indicar que los estados financieros no están elaborados de acuerdo con PCGA (VEN-NIF), ya que, como señalé anteriormente, la Guía no aparece mencionada en ninguno de los boletines BA ni en las Aclaratorias de la FCCPV.
Esta situación debe ser tomada en cuenta por las entidades interesadas en aplicar la Guía, ya que otro organismo público (el Servicio Autónomo de Registros y Notarías – SAREN) publicó una Resolución que estableció requerimientos en cuanto a estados financieros e informes de auditoría de entidades interesadas en registrar públicamente ciertos documentos relacionados con sus actividades mercantiles, en cumplimiento del Código de Comercio y otras leyes.
No obstante, lo anterior no aplica al Informe del Comisario que debe ser presentado por las entidades cuando registran anualmente las actas de las asambleas ordinarias. No se requiere que el Comisario realice una auditoría para rendir su informe y dicho cargo puede ser ejercido por un licenciado en administración, un contador público, o un economista. Por lo tanto, el trabajo que realiza el Comisario no tiene que cumplir con las normas de auditoría y cualquiera de los profesionales mencionados podría emitir su informe basándose en los estados financieros elaborados por la micro entidad utilizando la NIIF para las PyMES mediante la aplicación de la Guía.

V. Transición o Adopción?

Algunos han preguntado qué hacer en el caso de una entidad que nunca ha aplicado las NIIF y si esa entidad ahora debe hacer la transición a esas normas o estaría adoptándolas por primera vez. La pregunta puede parecer impertinente hoy en un país que aprobó el plan para la aplicación de esas normas hace más de 10 años, en 2004 (en esa fecha no había sido promulgada la NIIF para las PyMES), aunque en realidad, las NIIF Completas fueron aprobadas para comenzar a aplicarse en los ejercicios que finalizaron a partir del 31 de diciembre de 2008. La NIIF para las PyMES fue inicialmente aprobada en Venezuela para aplicarse a partir de los ejercicios que finalizaran el 31 de diciembre de 2010, pero luego esa fecha se cambió al 31 de diciembre de 2011.
Por tanto, toda entidad que presentó estados financieros el 31 de diciembre de 2008 y que optó por utilizar las NIIF Completas, debió aplicar esas normas en la fecha indicada, y tomando en cuenta que debía presentar información comparativa, por lo menos por dos años, también debió presentar la información financiera de 2007 bajo las NIIF Completas. El año de aplicación para esas entidades fue el 2008 y el de transición, el año 2007.
Lo mismo ocurrió con las pequeñas y medianas entidades. Esas entidades debieron presentar por primera vez la información financiera de 2011, comparativa con 2010, aplicando la NIIF para las PyMES. El año de aplicación para esas entidades fue el 2011 y el de transición, el año 2010.
Por lo tanto, una entidad que nunca aplicó ni las NIIF Completas ni la NIIF para las PyMES y que haya operado en los dos últimos ejercicios, tendrá obligatoriamente que preparar dos juegos de estados financieros bajo la norma que le aplique: el que corresponde al año de aplicación y al del año de transición.
Por ejemplo: una entidad califica como PyME; cierra el 31 de diciembre; viene preparando sus estados financieros bajo las DPC; nunca aplicó las NIIF; y ahora opta por aplicarlas. Esa entidad puede esperar hasta el cierre de 2015 (el año de aplicación) para cerrar su primer ejercicio utilizando la NIIF para las PyMES, pero también debe aplicarla en 2014 (el año de transición) para poder presentar la información comparativa. Sin embargo, esa misma entidad podría decidir que su año de transición es el 2013 y el de aplicación el 2014, presentando ambos años sobre la misma base.
La razón de decidir cuál es el año de aplicación es importante a efectos de utilizar las normas apropiadamente. Bajo las NIIF Completas existe la NIIF 1 que establece las reglas para la aplicación, por primera vez, de esas normas. Si se utiliza la NIIF para las PyMES se debe utilizar la Sección 35 como se explica más adelante. En todo caso, si se trata de una PyME, la entidad debe revisar completamente las Secciones de la Norma que le apliquen para dar reconocimiento apropiado a las transacciones y operaciones que serían afectadas por el cambio de principios, afectando los resultados de cada año correctamente (lo que corresponda al año de transición y lo que corresponda al año de aplicación), o llevando a resultados de años anteriores lo que corresponda a años previos a la transición.
Los usuarios de la NIIF para las PyMES deben tomar en cuenta que en la Sección 35 se establecen ciertas exenciones para las entidades que no puedan recabar, resumir o preparar determinada información, bien porque no tienen los recaudos completos o porque el costo de prepararlos resulta demasiado alto en comparación con los beneficios esperados. La Norma es sumamente flexible ya que el interés del IASB es permitir que todas las pequeñas y medianas entidades puedan aplicar la Norma sin mayores costos ni esfuerzos desmedidos.

VI. Qué Sucede si la Entidad Nunca ha Aplicado la NIIF para las PyMES?

Con base en lo anteriormente expuesto, debo recalcar que si una entidad nunca aplicó la NIIF para las PyMES (las entidades que deben rendir cuentas estaban obligadas a utilizar las NIIF Completas desde que se aprobaron oficialmente), deberíamos concluir que esa entidad ha venido empleando las DPC (u otro marco contable desconocido) para preparar su información financiera, cualquiera que haya sido el destino o la utilización que se le hubiera dado a dicha información: para uso de los accionistas o de otros interesados; para que el Comisario realizara su trabajo; o para cualquier otro propósito restringido.
Si esa entidad decide aplicar la NIIF para las PyMES como la base para la preparación de sus estados financieros, independientemente del año en que tome esa decisión, simplemente debe revisar la Sección 35; la Aclaratoria de la FCCPV de agosto de 2012 (los interesados pueden bajarla haciendo click en este vínculo); y todas y cada una de las otras secciones de que consta la Norma, para determinar cómo la afectan. Lo mismo es aplicable a una entidad que apruebe la utilización de la Guía para las Micro Entidades.
Es conveniente y muy importante destacar que la Aclaratoria mencionada arriba establece un procedimiento muy especial para las entidades que calificaban como PyMES y que no aplicaron la Norma al 31 de diciembre de 2011 o en fecha de cierre inmediata posterior, pues se supone que continuaron aplicando las DPC como su marco contable, en forma errada. La Aclaratoria establece otros requerimientos para otras entidades en otras condiciones.
Debido a que la Aclaratoria no se adapta exactamente a lo prescrito en la Sección 35 de la Norma, los preparadores de información financiera que no tengan conocimientos adecuados o que adolezcan de todos los instrumentos para utilizarla adecuadamente, deberían solicitar asesoría a contadores públicos que sí tengan esa experticia. Esto último es más importante si la entidad debe entregar información financiera debido a cualquier requerimiento de tipo legal.

VII. Qué Norma Aplica una Subsidiaria o una Sucursal de una Entidad Extranjera que Reporta bajo las NIIF Completas?


Subsidiaria

Una subsidiaria (o filial) domiciliada en Venezuela, que debe reportar a la controladora o casa matriz (la entidad extranjera), puede adoptar la norma que más le convenga, excepto si la controladora le impone la obligación de aplicar las NIIF Completas o la NIIF para las PyMES.
El párrafo 1.6 de la NIIF para las PyMES establece lo siguiente:

“No se prohíbe a una subsidiaria cuya controladora utilice las NIIF completas, o que forme parte de un grupo consolidado que utilice las NIIF Completas, utilizar esta NIIF en sus propios estados financieros si dicha subsidiaria no tiene obligación pública de rendir cuentas por sí misma. Si sus estados financieros se describen como en conformidad con la NIIF para las PyMES, debe cumplir con todas las disposiciones de esta NIIF.”
Lo anterior significa que si la subsidiaria venezolana no tiene obligación de rendir cuentas públicamente por sí misma, entonces no está obligada a aplicar las NIIF Completas, y sus estados financieros preparados de acuerdo con la NIIF para las PyMES pueden ser consolidados con los de la controladora sin mayores inconvenientes.
Por supuesto, si la controladora reporta bajo las NIIF Completas y exige a su subsidiaria venezolana que elabore estados financieros bajo dichas normas, dicha entidad debe hacerlo cumpliendo con todos los requisitos establecidos en las mismas. En ese caso existirían dos juegos de estados financieros elaborados sobre dos bases diferentes, ambas perfectamente aceptables. Otra forma de actuar, para evitar costos, es que la controladora le exija a la subsidiaria la elaboración del “puente” entre los estados financieros elaborados con la NIIF para las PyMES y las NIIF Completas. Así se ahorran costos y la controladora puede utilizar la información financiera de la subsidiaria, incluyendo las revelaciones correspondientes, para efectos de la consolidación.

Sucursal


Las sucursales son entidades semejantes a las subsidiarias, pero con ciertas características que las diferencian. De acuerdo con información obtenida en la página de CONAPRI, se reconoce la existencia de sucursales como medios de inversión de la siguiente manera:
“Por otra parte, se permite igualmente a las empresas extranjeras la apertura de sucursales en Venezuela, una vez que se cumpla con las disposiciones establecidas al efecto en el Código de Comercio. A diferencia de las subsidiarias, para las sucursales el órgano societario que haya acordado su apertura, deberá indicar el capital asignado, el cual deberá ser efectivamente ingresado al país y registrado.
En el Código de Comercio venezolano, se reconoce expresamente (Artículo Nº 354) a las sociedades constituidas en el extranjero la posibilidad de establecer sucursales en el país. Esta forma societaria podrá ser utilizada cuando la sucursal no constituya el objeto principal de la sociedad; en tal sentido, la sucursal conserva su nacionalidad, a pesar de que se considera domiciliada en Venezuela. A diferencia de las subsidiarias, las sucursales no tienen personalidad jurídica distinta a la de la casa matriz.
Dependiendo de la forma societaria que adopte la sucursal, deberá cumplir con las disposiciones que prevé el Código de Comercio; es decir, si adopta la forma de sociedad en nombre colectivo o en comandita simple, debe cumplir con los mismos requisitos establecidos para las sociedades nacionales: documento constitutivo, registro, etc. Si la forma adoptada es la de sociedad por acciones, deberá registrarse en el Registro de Comercio del lugar donde está la agencia o explotación, y publicará en un periódico de la localidad el contrato social y demás documentos necesarios para la constitución de la compañía, conforme a las leyes de su nacionalidad, y una copia debidamente legalizada de los artículos referentes a esas leyes. Igualmente, acompañará para su archivo en el cuaderno de comprobantes, los estatutos de la compañía.”

Las sucursales no son mencionadas explícitamente en las NIIF de la misma manera como sí se reconoce a las subsidiarias, a las asociadas y a los negocios conjuntos. El hecho de que las sucursales, generalmente, no poseen un patrimonio (no emiten acciones) y por sus propias características de constitución, se asume que son una especie de segmento de una controladora que optó por no constituir una sociedad por acciones, lo cual las hace diferentes, aunque en el fondo operan como si fueran una subsidiaria. En la Ley de Impuesto sobre la Renta existen disposiciones específicas que afectan a las sucursales.
Las mismas consideraciones mencionadas para las subsidiarias en cuanto a la aplicación de las NIIF, son totalmente endosables a las sucursales. Pueden reportar bajo las NIIF Completas o bajo la NIIF para las PyMES, siempre y cuando no correspondan a una sucursal de una entidad que está obligada a rendir cuentas públicamente, como sucede con un banco, por ejemplo.

VIII. NIIF y VEN-NIF

En un contexto de comparación, ambos cuerpos de normas no son exactamente iguales. La introducción de los boletines BA VEN-NIF y de las Aclaratorias como parte de los VEN-NIF ocasiona diferencias que pueden causar que los estados financieros de las entidades que se elaboran bajo esos principios no sean exactamente comparables con los de entidades que aplican estrictamente los textos de las NIIF (sean éstos los de las NIIF Completas o los de la NIIF para las PyMES).
De allí que cuando se emiten estados financieros bajo los VEN-NIF, las revelaciones deben ser completas para orientar a los usuarios sobre las diferencias que existen con las NIIF, y las opiniones de los auditores deben referirse a las normas nacionales en vez de referirse a las normas internacionales. Algunos podrán opinar que las diferencias no son significativas y que no se requiere tal grado de refinación como para hacer más revelaciones que las requeridas en las NIIF; sin embargo, las normas demandan una correcta aplicación de los principios contables y de las normas de auditoría.

IX. Cambios en las NIIF

Cambios en las NIIF Completas

Las NIIF Completas son objeto de modificación constante por parte del IASB. De allí que los interesados en esas normas deben mantenerse alertas permanentemente para no perder la sintonía con los cambios que son introducidos periódicamente. Afortunadamente, el IASB publica y ofrece literatura actualizada sobre esas normas que puede ser adquirida por cualquier interesado en la tienda de la Institución. Un problema difícil de solucionar con esos cambios es que el IASB no publica una relación de las modificaciones con sus fechas a medida que se van produciendo o cuando entran en vigencia, y las únicas pistas que quedan deben ser organizadas y controladas por los interesados por medio de las noticias que van apareciendo en el portal de la Institución, en publicaciones de firmas de contadores, en la prensa especializada o en los propios archivos de los afectados.

Cambios en la NIIF para las PyMES


Esta norma no ha sido modificada desde su promulgación en 2009. Sin embargo, la IASB consideró que una de las principales responsabilidades del Grupo de Implementación de la Norma (SMEIG) ha sido considerar preguntas de implementación manifestadas por los usuarios y desarrollar propuestas de guías no obligatorias en forma de preguntas y respuestas (Q&A). Estos Q&A pretenden ayudar a quienes usan la NIIF para las PyMES a reflexionar sobre cuestiones contables específicas. El programa de Q&A ha sido limitado y solamente se han publicado siete Q&A finales. Tres de esos siete se relacionan con la posibilidad de que una entidad elija usar la NIIF para las PYMES. Actualmente no se están desarrollando Q&A adicionales por parte del SMEIG. A la fecha, la FCCPV no se ha pronunciado sobre los Q&A, pero como no son guías obligatorias de acuerdo con las políticas del IASB, su aplicación sería optativa por parte de las entidades.
Sin embargo, es conveniente tomar nota de que está en curso una revisión integral de la Norma y se espera que en el último trimestre de 2015 sea promulgado el texto final después que se hayan cumplido todos los procedimientos de consultas, discusiones, modificaciones, etc. por parte del IASB. Esa Institución también ha anunciado que se abrirá un lapso mínimo de un año (2016) para que los interesados se actualicen en cuanto a los cambios que se introduzcan, y que la nueva Norma entraría en vigencia el 1º de enero de 2017, permitiéndose su aplicación anticipada después que sea promulgada.
Lo anterior significa que todos los interesados y los afectados tendrán que dedicarse a actualizar sus conocimientos para conocer y aplicar los cambios en forma adecuada. Se anticipa que los cambios deben ser reconocidos en forma retroactiva, aplicando lo establecido en la Sección 10. 

El párrafo 10.12 de la Norma establece para estos casos lo siguiente:
“Aplicación retroactiva
10.12 Cuando se aplique un cambio de política contable de forma retroactiva de acuerdo con el párrafo 10.11, la entidad aplicará la nueva política contable a la información comparativa de los periodos anteriores desde la primera fecha que sea practicable, como si la nueva política contable se hubiese aplicado siempre.
Cuando sea impracticable determinar los efectos en cada periodo específico de un cambio en una política contable sobre la información comparativa para uno o más periodos anteriores para los que se presente información, la entidad aplicará la nueva política contable a los importes en libros de los activos y pasivos al principio del primer periodo para el que sea practicable la aplicación retroactiva, el cual podría ser el periodo actual, y efectuará el correspondiente ajuste a los saldos iniciales de cada componente del patrimonio que se vea afectado para ese periodo.”

X. Conclusión

Los PCGA, representados por los VEN-NIIF, son los únicos principios de contabilidad generalmente aceptados en Venezuela, bajo los cuales se rigen las entidades que requieren reportar su información financiera para propósitos generales. No obstante, cualquier entidad puede emplear cualquier otro cuerpo de principios diferentes (como los US GAAP) para presentar su información financiera, aunque esa información no estará de acuerdo con los PCGA en Venezuela.
Los preparadores de la información financiera, así como los usuarios y otros interesados en dicha información, incluyendo las instituciones oficiales, están obligados a su actualización permanente ya que los PCGA están en constante evolución. 

Por su parte, la Institución autorizada para promulgar los PCGA debe garantizar a todos los usuarios e interesados en la información financiera preparada de acuerdo con esos principios, que los que se aplican en Venezuela sean los últimos pronunciamientos aprobados a nivel internacional, con las modificaciones necesarias para adaptarlos a las circunstancias del país.




21 de abril de 2014

Tipos de Cambio Múltiples en Venezuela - Un Problema Contable

Abril 21, 2014

Introducción

Desde julio de 2013, cuando fue promulgada la resolución del Banco Central de Venezuela (BCV) que creó el Sistema Complementario de Administración de Divisas (SICAD), el Ejecutivo Nacional y dicha Institución han firmado una serie de nuevos convenios cambiarios y modificado otros anteriores; el BCV ha emitido resoluciones y otros documentos legales; se han eliminado y creado nuevas instituciones; y se ha decretado una nueva legislación relacionada con ilícitos cambiarios. Todas esas nuevas medidas modifican o sustituyen a otros instrumentos legales muy diferentes del pasado, y se ha creado, de hecho, una nueva estructura legal de cambios en Venezuela que, nuevamente, origina problemas contables para las entidades venezolanas.

Sería prolijo intentar el examen de todos y cada uno de los nuevos instrumentos, leyes, decretos y convenios que han surgido desde julio de 2013, ya que la intención de este trabajo no es hacer ese análisis sino presentar una opinión sobre cómo se deberían analizar y aplicar sus impactos tomando en cuenta los Principios de Contabilidad de Aceptación General en Venezuela y los efectos sobre los estados financieros de las entidades. Además, la situación es tan inconstante día a día, que lo que pudiéramos estar analizando hoy podría ser modificado rápidamente por las autoridades cambiarias.

Opino que, al fin y al cabo, los contadores en Venezuela están más preocupados en saber cómo van a reconocer los efectos de esas nuevas situaciones cambiarias en los estados financieros de las entidades para las cuales trabajan. Los impactos que acarrearía la nueva situación sobre las entidades venezolanas pueden ser de significativa importancia debido a las diferencias entre cada tipo de cambio que ahora existe y a la posible variedad de situaciones diferentes.

Análisis de la Situación Cambiaria

Después de una serie de modificaciones, nuevos convenios cambiarios, decretos y leyes, debemos evaluar el entorno cambiario existente en Venezuela a la fecha. Resumidamente, a la fecha existen varios mecanismos legales de cambio, a saber:
      1.        Tipo de Cambio Fijo de CADIVI (hoy en día CENCOEX);
      2.        Tipo de Cambio Variable del SITME;
      3.        Tipo de Cambio Variable del SICAD I; y
      4.        Tipo de Cambio Variable del SICAD II.

Tipo de Cambio Fijo de CADIVI (hoy en día CENCOEX)

Este tipo de cambio estaría disponible únicamente para personas naturales y jurídicas que recibieron Autorizaciones de Liquidación de Divisas (ALD) otorgadas por CADIVI a un tipo de cambio preferencial de Bs4,30/US$1 o de Bs6,30/US$1. El tipo de cambio de Bs4,30/US$1 ya no está disponible para nuevas solicitudes y las entidades que reciban divisas cuando CENCOEX las autorice, tendrán que pagarlas al tipo de cambio de Bs6,30/US$1. En estos casos, las entidades reciben una ALD que es liquidada posteriormente por el Banco Central de Venezuela (BCV), de manera que la entidad puede comprometerse con los importadores para que les despachen los pedidos basándose en esa premisa. Normalmente, las entidades hacen los pedidos y esperan a que los pagos sean hechos por el BCV de acuerdo con la ALD recibida. Por lo tanto, en estas transacciones se origina un pasivo que será satisfecho por la entidad de acuerdo con lo explicado.

Se ha comentado en exceso por contadores, abogados, asesores y auditores de empresas venezolanas que son filiales de entidades extranjeras, que este tipo de cambio debería ser utilizado por dichas entidades para hacer la traducción de sus estados financieros a una moneda extranjera, debido a que, supuestamente, es el único tipo de cambio disponible para el pago de dividendos. No estoy de acuerdo con esa aseveración y, por tal razón, en un trabajo separado analizaré este asunto tan importante para los inversionistas extranjeros.

Tipo de Cambio Variable del SITME

Aparentemente, el mecanismo del SITME ya no está disponible o no es aplicable debido a que sus características no encuadran con los nuevos convenios cambiarios ni con la Ley del Régimen Cambiario y sus Ilícitos. Sin embargo, pudieran existir entidades que acudieron a ese mecanismo y resultaron beneficiadas para adquirir divisas al tipo de cambio que se manejaba con ese mecanismo.

Partiendo de la base de lo establecido en la Aclaratoria, los pasivos en moneda extranjera que se contrataron bajo la modalidad del SITME, deberían ser medidos y reconocidos en los estados financieros al tipo de cambio variable que obtuvieron las entidades cuando resultaron beneficiadas por ese mecanismo.

Tipo de Cambio Variable del SICAD I

Este nuevo mecanismo cambiario surgió en el primer trimestre del año 2013 y beneficiaría a entidades y personas naturales con un tipo de cambio variable más alto que el Tipo de Cambio Fijo de CADIVI, pero su valor se determina en subastas organizadas por CENCOEX con la colaboración del BCV. Con este mecanismo estarían siendo beneficiados algunos importadores que antes recibían divisas de CADIVI al tipo de cambio fijo de ese sistema. De acuerdo con los términos legales, las entidades y personas que participan en las subastas organizadas por el BCV para adquirir divisas bajo este mecanismo, las reciben al tipo de cambio que decida dicha Institución de acuerdo con los términos legales, pero deben hacer el pago de sus posturas una vez que han sido beneficiadas en las subastas. Por lo tanto, las entidades beneficiadas por este mecanismo reciben activos en moneda extranjera para pagar sus importaciones y obligaciones, y el BCV se encargaría de hacer los pagos una vez que hayan sido asignadas las divisas.

El último tipo de cambio del SICAD I, publicado por el BCV el 7 de abril de 2014, fue de Bs10/US$1. Ese monto fue publicado sin suministrar mayores detalles y parece ser el resultado de un promedio de las adjudicaciones aprobadas en la subasta efectuada. Por lo tanto, cada entidad beneficiada habría pagado más o menos que el monto mencionado de Bs10/US$1. Debe tomarse en cuenta que este tipo de cambio está fluctuando continuamente y no se puede planificar su adquisición, pues depende de las decisiones del BCV en el momento de la adjudicación.

Tipo de Cambio Variable del SICAD II

Este es un dispositivo cambiario que se implementó a partir de la vigencia de la Ley del Régimen Cambiario y sus Ilícitos. No es similar al SICAD I y el tipo de cambio se establece a partir de las ofertas de compra y venta que hacen los interesados en transar divisas. No es una subasta propiamente dicha y el valor de las divisas se determina de acuerdo con las ofertas presentadas en los actos realizados por el BCV y por decisiones bajo su control. El tipo de cambio publicado por el BCV como resultado de estas transacciones es muy superior al obtenido en SICAD I.

El último tipo de cambio del SICAD II, publicado por el BCV el 14 de abril de 2014, fue de Bs49,05/US$1. Al igual que con SICAD I, ese monto fue publicado sin ofrecer mayores detalles y parece resultar del promedio del valor de las ofertas de compra y de venta de divisas aprobadas por el BCV en la jornada. En esas jornadas, los que compran y los que venden presentan sus ofertas o demandas de divisas y los precios a los cuales están dispuestos a transarlas, y luego el BCV decide los tipos de cambio al que serán cerradas las operaciones. Por lo tanto, cada entidad que participa para comprar divisas debe hacerlo a través de un banco y esperar el resultado de las decisiones del BCV. En función de esas decisiones, las entidades compradoras conocerán con exactitud el tipo de cambio al cual adquieren las divisas solicitadas y ese será el valor que se utilizará para medir el correspondiente activo en moneda extranjera.

Análisis de la Situación Contable

Con fecha 25 de enero de 2014, la Federación de Colegios de Contadores Públicos de Venezuela (FCCPV), promulgó la Aclaratoria sobre el Tratamiento Contable Aplicable a las Transacciones y Saldos Denominados en Moneda Extranjera en el Marco del Régimen de Control Cambiario Venezolano (ACL 2014-01 o “la Aclaratoria”, de ahora en adelante). Este nuevo pronunciamiento sustituyó a uno anterior de agosto de 2010, del mismo tenor. Examinando los cambios en las regulaciones cambiarias se puede concluir, sin dudas, que la Aclaratoria ha quedado nuevamente obsoleta y que debe ser revisada y actualizada por la FCCPV. Sin embargo, como más adelante comento, esa modificación debería ser orientada hacia la simplificación que, si se quiere, existe hoy en día en Venezuela en relación con el tratamiento de las transacciones en moneda extranjera.

En forma general, la ACL 2014-01 actualiza la de agosto de 2010 y básicamente mantiene sus mismas directrices, salvo que elimina la referencia al SITME (mecanismo de cambio ya derogado) y no menciona al SICAD, el nuevo mecanismo de adquisición de divisas establecido por el Ejecutivo Nacional y el Banco Central de Venezuela (BCV). Entre los considerandos de la Aclaratoria se menciona:

“Que las entidades venezolanas, para la emisión de sus estados financieros, deberán aplicar los Principios de Contabilidad de Aceptación General en Venezuela a los fines de suministrar información financiera fiable para utilidad de los usuarios de ella.”

La Aclaratoria establece que la valoración y presentación de transacciones y saldos en moneda extranjera a la fecha de los estados financieros deberá hacerse considerando una evaluación integral de la situación financiera, la posición monetaria en moneda extranjera y los impactos financieros derivados de las regulaciones cambiarias aplicables a la entidad. Asimismo señala que las transacciones en moneda extranjera deben medirse considerando el marco regulatorio aplicable a la transacción.

Luego agrega que los casos objeto de la Aclaratoria son los siguientes:

I.           Pasivos en moneda extranjera registrados ante CADIVI;

II.          Pasivos en moneda extranjera no registrados ante CADIVI;

III.     Activos denominados en moneda extranjera de obligatoria venta al Banco Central de Venezuela;

IV.       Activos denominados en moneda extranjera, no sujetos a ser obligatoriamente vendidos al Banco Central de Venezuela; y

V.        Adquisición de bienes y servicios pagaderos en moneda extranjera.

La Aclaratoria también señala en su párrafo 3 que las opciones de valoración de las partidas en moneda extranjera son: 
 a. A los tipos de cambio oficiales establecidos en los diversos convenios  cambiarios suscritos entre el Banco Central de Venezuela y el Ejecutivo  Nacional. 
 b. En función a la mejor estimación de la expectativa de los flujos futuros de   bolívares, que a la fecha de la transacción o de los estados financieros habrían de erogarse o recibirse, según sea el caso, para extinguir las obligaciones o realizar los activos en moneda extranjera utilizando mecanismos de intercambio o pago legalmente establecidos o permitidos por el Estado o Leyes de la República Bolivariana de Venezuela.

Finalmente, agrega un párrafo que establece cuándo deben ser reconocidos los efectos de la Aclaratoria indicando lo siguiente:

“12. Los efectos derivados de la aplicación de esta Aclaratoria se reconocerán en los resultados de los ejercicios económicos con fecha de cierre posterior a la fecha de publicación de ésta; en consecuencia, la presente Aclaratoria sustituye en su contenido a la Aclaratoria de fecha 20 de agosto de 2010.”

En Venezuela, los Principios de Contabilidad de Aceptación General (PCGA) son los VEN-NIIF que están constituidos por las NIIF Completas aplicables a las Grandes Entidades (también denominados VEN-NIIF GE), por la NIIF para las PyMES aplicable a dichas entidades (también denominados VEN-NIIF PYME) y los Boletines de Aplicación o BA VEN-NIIF. La Aclaratoria forma parte de los PCGA porque es un pronunciamiento emitido por la FCCPV, complementario de los VEN-NIIF.

No entraré a analizar el contenido de las NIIF Completas o de la NIIF para las PyMES que tratan el tema de la moneda extranjera y los problemas que han originado en el tiempo las sucesivas devaluaciones de la moneda venezolana. Para mayor información sobre este asunto, los lectores pueden consultar los siguientes trabajos publicados anteriormente en este Blog (haga click en cada vínculo):



Desde el año 2013, el problema contable para medir y reconocer los efectos contables de los tipos de cambio en las transacciones y saldos en moneda extranjera en Venezuela, se ha hecho más engorroso por la aparición y uso de todos los tipos de cambio ya analizados y comentados.

Si se quiere, la situación, a pesar de la relativa complicación del panorama cambiario, tiende a simplificarse desde el punto de vista contable. Como anteriormente, ni siquiera se permitía la mención de tipos de cambio diferentes al cambio oficial debido a las repercusiones legales que podían acarrear sobre las entidades, de manera poco transparente y no soportada muchas habían adoptado la posición de mantener en forma inmutable el tipo de cambio oficial de CADIVI para todos los efectos contables.

Así, nos encontramos con situaciones en las cuales ciertas entidades mantenían saldos en moneda extranjera que no eran el resultado de transacciones aprobadas por ese organismo, registrados al tipo de cambio oficial (Bs4,30/US$1 o Bs6,30/US$1), lo que las entidades decidieran. En algunos casos, las entidades habían obtenido divisas mediante mecanismos como las permutas que hasta cierto momento fueron aceptados como medios legales para esos fines. Pero también había empresas que habían acudido a otras fuentes de divisas no aceptadas legalmente, como el denominado “dólar paralelo”. En todas esas situaciones, muchas de las empresas no aceptaban el hecho de que debían medir y reconocer las transacciones y los saldos en moneda extranjera como lo establecían las diversas Aclaratorias promulgadas por la FCCPV desde hace algún tiempo.

Ahora la situación ha cambiado y por eso es que afirmo que la situación contable tiende a simplificarse aún en presencia de hasta cuatro tipos de cambio diferentes: los mencionados arriba y el denominado “dólar paralelo”, que no entra en esta evaluación por razones legales ya que no está claro que las entidades y las personas puedan transar libremente divisas mediante ese mecanismo.

La simplificación surge del hecho de que las entidades ahora pueden acudir legalmente a gestionar divisas mediante tres mecanismos: 
                 1.        Operaciones con el Tipo de Cambio Fijo de CENCOEX;
     2.        Operaciones con el Tipo de Cambio Variable del SICAD I; y
     3.        Operaciones con el Tipo de Cambio Variable del SICAD II. 
Operaciones con el Tipo de Cambio Fijo de CENCOEX;

Todas aquellas entidades que reciban ALD basadas en divisas en el tipo de cambio fijo de CENCOEX de Bs6,30/US$1, podrán medir sus obligaciones y reconocerlas en los estados financieros a ese tipo de cambio. Esto se mantiene en línea con la Aclaratoria.

Por otra parte, las entidades que realizaron operaciones con CADIVI y que habían recibido ALD a tipos de cambio de Bs4,30/US$1 o Bs6,30/US$1, mantendrían los saldos en moneda extranjera ajustados de acuerdo con el tipo de cambio que corresponda hasta que se reciba la notificación definitiva de CENCOEX sobre el otorgamiento de las divisas al tipo de cambio al cual habían sido contratadas.  Esto se mantendría dentro del espíritu de la Aclaratoria por lo establecido en el párrafo 3a.

Sin embargo, visto el hecho de que existe una seria y creciente certidumbre de que CENCOEX no otorgaría las divisas pendientes a esos tipos de cambio, las entidades podrían evaluar la posibilidad de registrar un pasivo adicional que se mediría hasta, por lo menos, el tipo de cambio del SICAD I. Esto debería ser consultado con los abogados y con los auditores, dependiendo del importe de las pérdidas que tendrían que ser reconocidas si se adopta esa decisión. De tomarse la decisión, también habrá que evaluar los efectos impositivos del ajuste.

Operaciones con el Tipo de Cambio Variable del SICAD I

En la Aclaratoria no se considera la existencia de este dispositivo de cambios, aunque por interpretación del párrafo 3a de la Aclaratoria podría concluirse que los activos adquiridos en moneda extranjera que se contraten bajo la modalidad del SICAD I, deberían ser medidos y reconocidos en los estados financieros al tipo de cambio promedio que obtengan las entidades cuando resulten beneficiadas en las subastas en las que participan.

Operaciones con el Tipo de Cambio Variable del SICAD II

En la Aclaratoria no se tomó en cuenta la existencia de este mecanismo de cambios porque apareció con posterioridad a la fecha en la que fue emitido el pronunciamiento contable. Debido a las características de las operaciones de compras de divisas que podrán realizarse mediante este mecanismo, podríamos concluir que los activos adquiridos en moneda extranjera que se contraten bajo la modalidad del SICAD II, deben ser medidos y reconocidos en los estados financieros al tipo de cambio promedio que paguen las entidades cuando resulten beneficiadas por las decisiones del BCV, todo de conformidad con lo establecido en el párrafo 3a de la Aclaratoria.

Entidades con Pasivos Contraídos antes de los Mecanismos SICAD

Pudieran existir casos en los que ciertas entidades se habrían endeudado en moneda extranjera esperando el otorgamiento de divisas a tipos de cambio preferenciales como el de CADIVI o el SITME y nunca las recibieron, por lo que en la actualidad mantienen en sus libros esos pasivos pendientes de pago.

Esas entidades deberían medir sus pasivos en moneda extranjera de acuerdo con lo indicado en el párrafo 3b de la Aclaratoria; es decir:

En función a la mejor estimación de la expectativa de los flujos futuros de bolívares, que a la fecha de la transacción o de los estados financieros habrían de erogarse o recibirse, según sea el caso, para extinguir las obligaciones o realizar los activos en moneda extranjera utilizando mecanismos de intercambio o pago legalmente establecidos o permitidos por el Estado o Leyes de la República Bolivariana de Venezuela.”

En estos casos, la dificultad para una decisión estriba en el hecho de que ahora existen por lo menos dos posibilidades de que esas entidades puedan adquirir divisas en forma legal: mediante el SICAD I o el SICAD II.

Bajo una posición conservadora, esas entidades deberían, como mínimo, ajustar los pasivos con base en el tipo de cambio del SICAD I y dependiendo del resultado de las gestiones que hayan hecho para obtener divisas con ese cambio, mantenerlo o ajustarlo hasta el tipo de cambio del SICAD II. Esta evaluación deberían realizarla ahora y también al final del ejercicio contable.

Al final, entidades en la situación comentada algunas entidades pudieran verse impedidas de obtener divisas por cualquiera de los tres sistemas cambiarios vigentes en la actualidad. De acuerdo con analistas de los asuntos financieros, abogados y economistas, no está prohibido que esas entidades adquieran las divisas mediante el mecanismo del “dólar paralelo”, siempre y cuando cumplan rigurosamente con la Ley del Régimen Cambiario y sus Ilícitos. Obviamente, al acudir a ese recurso, queda claro que las entidades deberán reconocer la pérdida en la transacción que se obtendría por la diferencia entre el tipo de cambio pagado menos el tipo de cambio al cual estaban reconocidas las acreencias, multiplicada por el monto en dólares pagado. Las implicaciones impositivas que surgen de esta transacción tendrán que ser discutidas con los asesores impositivos de las entidades.

Entidades con Activos en Moneda Extranjera antes de los Mecanismos SICAD

Pudieran presentarse por lo menos dos situaciones:

1.   Entidades que poseen activos en exceso de pasivos en moneda extranjera: El tratamiento de la Posición Monetaria Neta Activa (PMNA) de esas entidades habría que examinarlo a la luz de las nuevas disposiciones cambiarias, ya que ahora las entidades que poseen activos netos en moneda extranjera los podrían transar mediante el mecanismo del SICAD II.

Por supuesto, las entidades tendrían que pagar sus pasivos antes de proceder a la venta de los activos. Si ese fuera el caso, lo más recomendable y siguiendo lo establecido en la Aclaratoria, sería valorar la PMNA al tipo de cambio del SICAD II. Las entidades en estos casos deberán demostrar a sus auditores que la intención final es vender la PMNA mediante el SICAD II y concluir la transacción. Los efectos cambiarios de mantener la PMNA al tipo de cambio del SICAD II, antes de la venta de las divisas, deben ser discutidos con los asesores de impuestos de la entidad.

Si esas entidades no liquidan su PMNA y no presentan soportes que lo justifiquen, no podrían ajustarla utilizando el tipo de cambio del SICAD II. Utilizando el párrafo 3b de la Aclaratoria podría alegarse que éste permite el ajuste hasta el tipo de cambio del SICAD I. Las entidades en estas circunstancias que registren el ajuste, deberían discutirlo con sus asesores y auditores, y evaluar los efectos impositivos que se originen en esa decisión.

2. Entidades que sólo poseen activos en moneda extranjera: En este caso se podrán encontrar entidades que poseían esos activos y los mantenían medidos, por ejemplo, a la tasa de cambio del SITME. Como ahora no existe ese mecanismo, debería recurrirse nuevamente a la Aclaratoria para determinar la forma correcta de medirlos y reconocerlos en el balance de situación.

Mi posición es que esas entidades podrían valorar esos activos utilizando el tipo de cambio del SICAD I, ya que no es apropiado mantenerlos a otra tasa diferente. Los impactos cambiarios de este ajuste deben ser discutidos con los asesores impositivos de la entidad.

Concluyendo y para soportar mejor las posiciones que adopte cada entidad, para ambas situaciones la Aclaratoria establece lo siguiente:

IV. ACTIVOS DENOMINADOS EN MONEDA EXTRANJERA, NO SUJETOS A SER OBLIGATORIAMENTE VENDIDOS AL BANCO CENTRAL DE VENEZUELA

7. En este caso la entidad debe hacer una evaluación previa acerca de la intención de uso posible tomando en consideración entre otros, los pasivos en moneda extranjera que mantenga la entidad.

8. Si del análisis que se haga de los pasivos en moneda extranjera mencionados en el párrafo anterior, se identifican pasivos en moneda extranjera para los cuales no existe una expectativa razonable de que el Estado suministrará divisas a los tipos de cambios oficiales establecidos en los Convenios Cambiarios vigentes, la valoración de parte de los activos en moneda extranjera correspondiente a esos pasivos, deberá ser congruente con la valoración que se haga de dichos pasivos.

9. Aquellos activos denominados en moneda extranjera que no estén sujetos a la venta obligatoria al Banco Central de Venezuela y que no hayan sido identificados como parte del análisis del párrafo anterior, se valorarán de conformidad con lo establecido en el párrafo 3b de esta Aclaratoria, en función a su intención de uso.


Ajustes al Cierre del Ejercicio

Los ajustes a los que me he referido deberían ser reconocidos de inmediato en los estados financieros. Al cierre del ejercicio, las entidades tendrán que evaluar nuevamente la medición de los activos netos, y de los pasivos en moneda extranjera que no serán reconocidos a la tasa fija de CENCOEX. El juicio y la prudencia deben ser aplicados estrictamente por las entidades afectadas para evitar inconvenientes contables, impositivos o legales.

Las entidades que hayan participado en los mecanismos del SICAD I y SICAD II y que sean favorecidas en el otorgamiento de divisas, si éstas no son liquidadas antes del cierre de su ejercicio, no podrán reconocer ningún activo en el estado de situación financiera hasta que el BCV liquide la transacción y reciban el cargo en su cuenta bancaria.

Las entidades que hayan sido beneficiadas con divisas al tipo de cambio fijo de CENCOEX, tendrán que reconocer un pasivo en sus estados financieros hasta tanto el BCV liquide la transacción. Esas entidades no tendrían que hacer nuevas erogaciones de moneda nacional diferentes a las que hayan sido calculadas al tipo de cambio indicado por CENCOEX en sus ALD. Por lo tanto, al cierre del ejercicio deberían mantener el pasivo reconocido a ese tipo de cambio. El párrafo 11 de la Aclaratoria, que puede ser interpretado para aplicarlo en estos casos, establece lo siguiente:

11. Con posterioridad a la valoración inicial, no está permitido capitalizar o disminuir el costo de dichos bienes y/o servicios por las diferencias entre la valoración original y cualquier valoración posterior de los pasivos en moneda extranjera asociados; dichas diferencias deberán ser reconocidas en los resultados del período en el cual ocurran.

Si una entidad recibe divisas mediante el mecanismo del SICAD I y la transacción es liquidada por el BCV pero no ha completado la transacción con su proveedor, al cierre del ejercicio no podría ajustar el activo utilizando un tipo de cambio distinto al que fue aplicado por el BCV. Por lo tanto, los activos contabilizados en esas situaciones se mantendrán inalterados al cierre del ejercicio porque, teóricamente, las divisas se reciben para adquirir un activo no monetario o para pagar un servicio. Si la entidad decidiera, en contra de esta recomendación, ajustar el activo al tipo de cambio de referencia para el SICAD I al cierre del ejercicio, la diferencia en cambio la tendrá que reconocer en los resultados, con las consecuencias impositivas que esa decisión pueda originar para la entidad. . En esta última posibilidad, la entidad también debe evaluar los efectos del impuesto diferido.

Si una entidad recibe divisas mediante el mecanismo del SICAD II y la transacción es liquidada por el BCV, al cierre de su ejercicio tendrá que ajustar el activo al tipo de cambio de referencia de acuerdo con la publicación de esa Institución. Para esta conclusión se parte del hecho de que la entidad tiene un activo monetario representado por el activo depositado en divisas en alguna institución bancaria. La diferencia en cambio que surge en esta transacción, debe llevarse a los resultados. En este caso, la entidad debe evaluar los efectos del impuesto diferido.

Las entidades con pasivos contraídos antes de los mecanismos SICAD y que al cierre de su ejercicio no hubieran recibido divisas bajo ninguno de los mecanismos cambiarios existentes, deben referirse a la sección anterior de este trabajo con el mismo título.

No Aplicabilidad de la Aclaratoria a Ciertas Entidades

El párrafo 13 establece lo siguiente:

“La presente Aclaratoria no aplica para entidades afectadas por leyes especiales, tales como instituciones financieras, entidades listadas en el mercado de capitales entre otras, que regulen sus procesos de registro contable y de preparación y emisión de estados financieros.”

Por tanto, las entidades identificadas tendrán que acudir a las regulaciones que le apliquen en relación con estos asuntos.

¯¯¯¯¯¯

Sus comentarios serán muy apreciados.

Para obtener copia de la Aclaratoria haga click aquí

ºººººººººººººººººººººººººººººººººººº

Lea también esta actualización del 4 de mayo de 2015 sobre el efecto en las empresas españolas

El Confidencial de España