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15 de enero de 2015

La FASB elimina el Concepto de "Partida Extraordinaria"

La FASB (Financial Accounting Standards Board) elimina el requisito para la presentación de partidas extraordinarias en el estado de resultados.

La FASB promulgó el ASU 2015-01 como parte de una iniciativa para reducir la complejidad de las normas contables de las entidades que reportan bajo US GAAP (principios contables de USA). El objetivo de esta iniciativa es identificar, evaluar y mejorar las áreas de los US GAAP que pudieran originar costos innecesarios y causar complejidad en la preparación de la información financiera de esas entidades.

El ASU 2015-01 elimina el concepto de “partida extraordinaria”. Dicho concepto definía que ciertos ítems de la información financiera de naturaleza no usual y que no se presentan frecuentemente, podían ser considerados como “partidas extraordinarias”. La determinación y la comprobación contable de esas partidas constituían causas para la demora y la complejidad en la elaboración de la información contable, ya que la interpretación de lo que se consideraba una partida extraordinaria era un asunto relativamente subjetivo y los aspectos objetivos muchas veces no se podían demostrar fehacientemente. También, los requisitos sobre presentación y revelación de la información financiera se complicaban cuando una entidad tenía que presentar una partida extraordinaria.

De acuerdo con lo indicado por la FASB, la eliminación del concepto de partida extraordinaria ahorrará tiempo y esfuerzos a los preparadores de la información financiera, debido a que a partir de la entrada en vigencia de la norma, no tendrán que evaluar si un evento o una determinada transacción cumplen con los requisitos que establecían los US GAAP para considerarla como una partida extraordinaria. Esto también aliviará el trabajo de auditores y entidades reguladoras ya que ahora no tendrán que invertir tiempo y esfuerzos para determinar: (a) si una entidad tenía que presentar una partida extraordinaria y no lo hizo o (b) si una partida extraordinaria reunía los requisitos exigidos en el principio de contabilidad correspondiente para presentarla como tal.

La norma entrará en vigencia para los ejercicios que comienzan después del 15 de diciembre de 2015, pero se permite su aplicación anticipada bajo ciertos requerimientos. La versión original de la norma, en inglés, puede ser obtenida si usted hace click aquí.

Cómo se afectan las NIIF por este cambio - 

El IASB (International Accounting Standards Board), que es la organización autorizada para promulgar las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), nunca aceptó incluir el concepto de “partida extraordinaria” en esas normas, lo cual originó hasta ahora una de las causas de diferencias con los US GAAP. Con el cambio aprobado por la FASB, este asunto ya no originará una diferencia con las NIIF.

Mi experiencia -

Como auditor de entidades que reportaban bajo US GAAP y que alguna vez requirieron la presentación de una partida extraordinaria en su estado de resultados, esto siempre representó un asunto relativamente traumático desde el punto de vista profesional, porque muchas veces el equipo de auditoría no contaba con todos los elementos objetivos para convencer a la gerencia de la entidad local y al equipo de control de calidad de la firma, de que dicha partida estaba siendo adecuadamente presentada y revelada en los estados financieros. Las diferencias de opinión abundaban. Por fortuna, ya esos problemas no se presentarán nuevamente, para beneplácito de los profesionales, de sus clientes y de los usuarios de la información financiera.







26 de septiembre de 2014

Hipótesis de Negocio en Marcha

Introducción

Un dicho muy popular  indica que  "cuando uno está  dentro de un bosque,  muchas veces sólo ve árboles, pero no ve el bosque”.

Ese dicho podría ser aplicable a los interesados en la información financiera de las entidades venezolanas, pero en particular a accionistas, administradores, contralores, contadores y muy especialmente a auditores y contadores públicos en el ejercicio independiente de la profesión.

Me refiero al hecho de que viendo desde lejos lo que ocurre en Venezuela, algunos de los observadores y estudiosos de la actividad económica y del desenvolvimiento de los negocios del país ven “un bosque de problemas” que estarían afectando a casi todas las entidades de negocios del país, pero seguramente muchos de los que allá viven no los detectan, o no los precisan, o los pierden de vista, e imbuidos de los problemas como se encuentran, dejan de percibirlos y de evaluarlos apropiada y oportunamente.

Situaciones como la escasez de divisas tan necesarias para la gran mayoría de las actividades: los continuos aumentos de precios de los insumos, mano de obra y gastos en general; los controles establecidos por las autoridades gubernamentales para mantener los precios en los niveles que ellas desean; la inexistencia de un verdadero mercado donde se transen los productos y bienes en forma libre; y las incertidumbres en general que afectan a todos los empresarios, forman parte del “bosque de problemas”; son los árboles dentro de ese “bosque”. Y muchos lo que observan y evalúan preocupados, y se concentran en encontrar soluciones y ocupados como están en esa actitud, lo que ven son los árboles y pierden de vista al bosque propiamente dicho.

Seguramente muchos actores en las actividades de negocios del país que han sido o están siendo afectados por esos problemas, individualmente o combinados, se dedican a buscar las soluciones y muchas veces se encuentran con la realidad de que esas soluciones no existen o no son posibles en el país. Entonces no les queda otra opción que esperar a ver si las soluciones se producen de alguna manera, algún día, porque ellos no tienen cómo intervenir para aportar o producir una solución.

A medida que ocurre esa falta de actividad, los actores no ven el bosque para darse cuenta de que hay un problema más fundamental que los afecta a muchas entidades y es el hecho de que algunas están llegando (o han llegado en muchos casos) a concluir que la realidad parece estar indicando que sus negocios ya no son posibles, ya no son factibles, ya no tienen continuidad porque no hay soluciones a corto plazo y menos a mediano o largo plazo. Los que llegan a esa convicción, de pronto se dan cuenta de que su negocio no tiene factibilidad. De que su empresa ya no está en capacidad de afirmar que es una “empresa en marcha”. De que hay una gran posibilidad de que la Hipótesis de Negocio en Marcha, como se plantea en los principios de contabilidad, tiene que ser evaluada urgentemente. En ese momento, esos actores comenzarán a ver “el bosque” y ya no verán solamente los árboles.

En este trabajo intentaré guiar a los posibles afectados en la evaluación de este grave problema y de la forma de abordarlo desde el  punto de vista contable y de auditoría. Lamentablemente no podré aportar soluciones al “bosque de problemas” ni ese es el objeto de este sencillo aporte a la profesión.


Evaluación Contable

La elaboración de los estados financieros aplicando las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) es un proceso que se completa casi sin tomar en cuenta que existen ciertas disposiciones que deben ser evaluadas cada vez que se reporta, es decir, cuando se presenta dicha información financiera. Al elaborar los estados financieros de acuerdo con las NIIF (y los US GAAP), la gerencia debe evaluar la capacidad que tiene la entidad para continuar en funcionamiento, para continuar como un negocio en marcha. Es lo que se denomina en inglés el enfoque del “going concern basis”. La NIC 1 Presentación de Estados Financieros contiene los principios relacionados con este asunto, mientras que la NIIF para las PyMES contiene disposiciones similares en la Sección 3 del mismo título.

Los estados financieros siempre se elaboran bajo la hipótesis del negocio en marcha, a menos que la gerencia haya decidido poner en liquidación a la entidad o hacer que cese su actividad. Es decir, se supone que una entidad siempre está en funcionamiento y que así seguirá hasta que los administradores o los propietarios, una entidad gubernamental, o un evento no previsto, determinen la cesación de sus negocios. Eso es lo que normalmente sucede. Pero en ciertas ocasiones, factores internos o externos pueden evidenciar, independientemente de que los administradores o propietarios lo hayan planteado, que la entidad no podría seguir funcionando porque no están dadas todas las condiciones para que eso se cumpla.

Las NIIF establecen que cuando evalúa si la hipótesis de negocio en marcha es apropiada, la gerencia debe tomar en cuenta toda la información disponible sobre el futuro, lo cual debe cubrir, cuando menos, doce (12) meses a partir del final del período sobre el que se informa. Una entidad que cierra en diciembre deberá considerar esa información por los próximos doce meses, o sea, hasta diciembre del año siguiente. El grado de detalle de las consideraciones sobre el futuro dependerá de los hechos que se presenten en cada caso.

Si la entidad tiene un historial de operaciones rentables y acceso rápido a recursos financieros, se puede concluir que la aplicación de la hipótesis de negocio en marcha es apropiada, sin tener que realizar un análisis detallado. Sin embargo, la Norma no contiene una definición de lo que son “recursos financieros”. El mismo concepto se utiliza en la Norma Internacional de Auditoría (NIA) No. 570 “Negocio en Marcha”, sin mayores explicaciones.

La NIC 1 establece que la entidad debe revelar información sobre los supuestos acerca del futuro y otras causas de incertidumbre en la estimación al final del periodo sobre el que se informa, que tengan un riesgo significativo de ocasionar ajustes significativos en el valor en libros de los activos o pasivos dentro del periodo contable siguiente. Este es un concepto muy importante, ya que la entidad que no pueda asegurar que es un negocio en marcha, no debe presentar los activos y pasivos sobre las bases aplicables a las que no presentan ese problema.

La Norma establece que la determinación del importe en libros de activos y pasivos requiere la estimación, al final del periodo sobre el que se informa, de los efectos de sucesos futuros inciertos sobre dichos activos y pasivos. Por ejemplo, en ausencia de precios de mercado observados recientemente, sería necesario efectuar estimaciones acerca del futuro para medir el monto recuperable de las diferentes clases de propiedades, planta y equipo; el efecto de la obsolescencia tecnológica o de otro tipo sobre los inventarios; las provisiones condicionadas por los desenlaces futuros de litigios en curso; y los pasivos por beneficios a los empleados a largo plazo, tales como las obligaciones por pensiones, si existen en la entidad.

En los US GAAP encontramos principios similares en el Subtopic 205-40 Going Concern. Al respecto, la FASB promulgó recientemente el boletín ASU No. 2014-15 que contiene los principios aplicables a este asunto y que son muy similares a los establecidos en las NIIF.


Evaluación de Auditoría

Como mencioné anteriormente, la NIA 570 contiene las normas correspondientes al trabajo que debe realizar el auditor externo cuando examina los estados financieros de una entidad para rendir una opinión sobre dichos estados financieros con base en las Normas Internacionales de Auditoría. En Venezuela se deben aplicar dichas normas, de acuerdo con lo aprobado por la Federación de Colegios de Contadores Públicos de Venezuela - FCCPV. (Ver la información correspondiente haciendo click aquí ).

La NIA 570 incluye provisiones similares a las normas contables ya comentadas y específicamente indica en el párrafo 7 lo siguiente:

“La evaluación de la administración del supuesto de negocio en marcha implica hacer un juicio, en un momento particular del tiempo, sobre el resultado futuro de sucesos o condiciones que son inherentemente inciertos. Los siguientes factores son relevantes:

  • En términos generales, el grado de incertidumbre asociado con el resultado de un suceso o condición se incrementa en forma importante mientras más adelantado hacia el futuro sea el juicio que se hace sobre el resultado de un suceso o condición. Por esa razón, la mayoría de los marcos conceptuales de información financiera que requieren una evaluación explícita de la administración especifican el periodo por el cual se requiere que la administración tome en cuenta toda la información disponible.
  • Cualquier juicio sobre el futuro se basa en información disponible en el momento en que se hace el juicio. Los sucesos subsecuentes pueden contradecir un juicio que era razonable en el momento que se hizo.
  • El tamaño y complejidad de la entidad, la naturaleza y condición de su negocio y el grado al cual es afectada por factores externos, todo esto, afecta el juicio respecto al resultado de sucesos o condiciones.”

En el párrafo 8 de la NIA 570 se incluye una lista no exhaustiva de ejemplos de sucesos o condiciones que en forma individual o colectiva pueden proyectar una duda importante sobre el supuesto de negocio en marcha. Más adelante volveré sobre esos ejemplos.


Evaluación de la Situación Venezolana

Para evaluar la situación en Venezuela los administradores de una entidad deben tomar en cuenta los conceptos de la NIIF 1 y las revelaciones exigidas al respecto (o los de la NIIF para las PyMES, si se trata de una entidad mediana o pequeña). Con el fin de orientar a los lectores sobre los factores que podrían indicar un problema de negocio en marcha en sus entidades, copio a continuación el contenido del párrafo 8 de la NIA 570:

“A continuación se presentan ejemplos de sucesos o condiciones que en forma individual o colectiva pueden proyectar una duda importante sobre el supuesto de negocio en marcha. Esta lista no es exhaustiva ni tampoco la existencia de una o más de las partidas significa siempre que haya una incertidumbre de importancia relativa.

Financieros:

•  Posición de pasivos netos o pasivos circulantes netos.

•  Préstamos a plazo fijo que se acercan a su madurez sin prospectos realistas de renovación o pago; o dependencia excesiva en préstamos a corto plazo para financiar activos a largo plazo.

•  Indicaciones de retiro de apoyo financiero por deudores y otros acreedores.

• Flujos negativos de efectivo de las operaciones indicados por estados financieros históricos o prospectivos.

•  Índices financieros clave adversos.

• Pérdidas de operación sustanciales o deterioro significativo en el valor de activos usados para generar flujos de efectivo.

•  Retrasos o suspensión de dividendos.

•  Incapacidad de pago a acreedores en fechas de vencimiento.

•  Incapacidad para cumplir con los términos de los convenios de préstamos.

• Cambio con proveedores de transacciones a crédito a transacciones de pago contra entrega.

• Incapacidad de obtener para desarrollo de nuevos productos esenciales u otras inversiones esenciales.

Operativos:

•   Pérdida de administradores clave sin reemplazo.

• Pérdida de un mercado importante, franquicia, licencia, o proveedor principal.

•   Dificultades de mano de obra o escasez de suministros importantes.

Otros:

• No cumplimiento con requerimientos de capital u otros requisitos estatutarios.

•   Procedimientos legales o reglamentarios pendientes contra la entidad que puedan, si tienen éxito, dar como resultado reclamaciones que serían difíciles de satisfacer.

•   Cambios en legislación o políticas del gobierno que se espere afecten en forma adversa a la entidad.

La importancia de tales sucesos o condiciones a menudo puede ser atenuada por otros factores. Por ejemplo, el efecto de que una entidad no pueda hacer sus pagos normales de deuda puede ser compensado con los planes de la administración para mantener flujos adecuados de efectivo por medios alternativos, tales como disposición de activos, reprogramación de pagos de préstamos, o la obtención de capital adicional. En modo similar, la pérdida de un proveedor principal puede aminorarse con la disponibilidad de una fuente alterna de suministro adecuada.”

Adicionalmente y como mencioné anteriormente, la NIIF 1 señala que si la entidad tiene un historial de operaciones rentables y acceso rápido a recursos financieros, se puede concluir que la aplicación de la hipótesis de negocio en marcha es apropiada, sin tener que realizar un análisis detallado.

Entonces, aplicaría un análisis de lo que serían esos “recursos financieros”. Una definición amplia del término “recursos financieros” indica que son los activos financieros netos de una entidad que tienen algún grado de liquidez. El dinero en efectivo, las cuentas y documentos por cobrar, los depósitos en entidades financieras, las divisas y la tenencia de acciones y bonos forman parte de los recursos financieros, a los que habría que restarle los pasivos financieros.

En el ámbito de negocios de Venezuela, en mi opinión, las divisas extranjeras son el recurso financiero por excelencia de muchas entidades y comprenden el principal objetivo financiero de esas entidades porque enfrentan una prolongada dificultad para obtenerlas en un país que mantiene un estricto control de cambios desde 2003. Los recursos financieros en moneda nacional parecen abundar en el país, a tasas de interés relativamente bajas (comparadas con las tasas de inflación actuales) y eso podría considerarse un factor atenuante.

Posiblemente, muchas entidades, sobre todo las grandes entidades que explotan negocios de alta facturación, mantienen altos niveles de efectivo en bancos y en cuentas por cobrar, todos en moneda nacional muy difícil de convertir en divisas extranjeras. Es conocido el hecho de que muchas trasnacionales grandes no han podido remitir dividendos a sus accionistas del extranjero por la dificultad de obtener divisas, a pesar de que han reportado ganancias en moneda nacional de cierta importancia. Basándose en un esquema de negocios fundamentado en operaciones completadas en el país únicamente, esas entidades no tendrían ninguna dificultad en continuar operando sin divisas. Sin embargo. los administradores de esas entidades estarían esperando recibir divisas cuando las soliciten para cumplir con la reposición de activos o para el pago de regalías y dividendos, o para otros efectos, así eso no esté garantizado, lo cual las colocaría en una situación similar a la de otras muchas entidades que no poseen tan amplios recursos en moneda nacional.

Otras entidades no tan grandes pueden poseer recursos financieros en moneda nacional pero como no los pueden convertir en divisas para las importaciones de bienes y servicios o para el pago de deuda pendiente en moneda extranjera, se ven impedidas de continuar sus operaciones regulares, quizás por períodos largos durante los cuales tienen que continuar pagando salarios y cargas sociales y gastos de todo tipo, sin la posibilidad de obtener ingresos porque no tienen inventarios para la venta o porque ciertos equipos o maquinarias para la producción están paralizados en espera de insumos o repuestos para su operación.

Adicionalmente a la problemática de las divisas, que es la principal en la actualidad, existe en Venezuela un conjunto de situaciones que obligan a la gerencia de las entidades y a sus auditores a revisar la hipótesis de negocio en marcha, como las siguientes:

1. Controles gubernamentales sobre costos y precios que vulneran la capacidad de la entidad para decidir sobre la fijación de los precios de sus productos o servicios, con la consecuente posibilidad de incurrir en pérdidas de operación continuas;
2. Riesgos de devaluación de la moneda nacional lo que impulsaría aumentos de precios que luego deben ser justificados bajo el marco de las leyes vigentes y que de no ser aprobados producirían pérdidas en operación al no poder recuperarse los costos con los precios de venta aprobados por las autoridades gubernamentales:          
3. Hiperinflación exacerbada que obliga a las entidades a los ajustes de precios bajo un marco de controles gubernamentales como los mencionados, posiblemente sin posibilidades de lograr ajustes en lapsos cortos de tiempo, lo que causaría pérdidas constantes en operación:
4. Excesivo y complicado marco legal que obliga a las entidades al desembolso de cantidades para el pago de beneficios sociales, impuestos, tasas y contribuciones de todo tipo, sin conexión ninguna con el nivel de ingresos de la entidad. Es decir, que las entidades deben hacer esos desembolsos, independientemente de que no estén produciendo a plena capacidad;
5.  Riesgo de cierres prolongados de plantas y almacenes si las autoridades gubernamentales deciden que la entidad ha violado determinadas leyes, por ejemplo, la Ley de Precios Justos;
6. Dificultad para importar insumos y bienes esenciales para la producción propia por la imposibilidad de obtener divisas para la importación; 
7. Dificultad para obtener insumos y bienes nacionales necesarios para la producción propia, porque otros productores o importadores en el país confrontan los mismos problemas de producción o de importación y por el alto nivel de desabastecimiento de esos bienes e insumos;
8. Riesgo de reportar pérdidas continuas por la acumulación de problemas financieros y de producción; huelgas intempestivas de trabajadores sin razón ni justificación; tomas arbitrarias de plantas y almacenes por trabajadores y otros, sin motivos justificados o con ellos; ventas disminuidas con costos y gastos incrementados excesivamente por las razones antes comentadas;
9. Incapacidad para el pago de deudas en moneda extranjera por la no obtención de divisas por medio de mecanismos legales del cambio de moneda y por el riesgo de incurrir en violaciones a leyes sobre las leyes creadas al respecto si no se acude a esos mecanismos;
10. Riesgo (aunque no tan significativo) de expropiación forzosa de activos de todo tipo por decisiones no previstas ni anticipadas por el gobierno;
11. Pérdida de personal clave para la dirección de la empresa, la producción y el mercadeo por la emigración de profesionales a otros países;  
12. Incautación de productos por decisiones de autoridades gubernamentales que se basan en el marco de leyes como la Ley de Precios Justos;
13. Riesgo de pérdidas en cuentas por cobrar de entidades que, a su vez, estarían confrontando problemas de negocio en marcha; 
14. Precios deprimidos de las propiedades inmobiliarias originados por el ambiente de incertidumbre general sobre esos activos en el país; y  
15. Otras menores.

Analizando esos factores y los otros comentados anteriormente en forma individualizada pudiera llegarse a la conclusión de que la entidad no confronta problemas sobre su situación como un negocio en marcha, pero si se combinan varios de ellos y los resultados de los análisis son negativos, se podría llegar a una conclusión diferente. De allí la importancia de las evaluaciones que deben completar los administradores y los accionistas de la entidad, así como los auditores externos (si existen para la entidad), en el caso de que la entidad concluya en forma negativa.


Consecuencias del Análisis

La acumulación de algunas de las situaciones comentadas en la sección anterior no necesariamente determina que una entidad confronta dificultades para asegurar que cumple con la hipótesis de negocio en marcha. Nuevas decisiones empresariales, cambios de políticas gubernamentales, mejores perspectivas económicas, cambio de ramo de negocios, cambio de estrategia de negocios, etc., pueden servir para justificar que, todavía, la entidad se considera como un negocio en marcha aunque en el ejercicio que reporta pudiera haber enfrentado problemas financieros severos. En esos casos, las revelaciones exigidas por las NIIF contribuirían a despejar las dudas de los usuarios de los estados financieros de entidades con esas dificultades, lo cual implica una buena preparación de la gerencia para elaborar adecuadamente dichas revelaciones.

No obstante, si del análisis efectuado se llega a la conclusión de que la entidad confronta un problema de negocio en marcha que se concretaría en el futuro inmediato; es decir, que la continuidad de la entidad estaría bajo un plano cierto de incertidumbres sobre su futuro, los administradores deben obtener asesoría especializada de auditores y asesores legales para proceder en forma adecuada antes de reportar. 

Las NIIF no contienen ninguna provisión para la presentación de los estados financieros bajo la más adecuada base de liquidación de una entidad con problemas de negocio en marcha. Una guía para los interesados en actualizarse con respecto a la contabilidad bajo la base de liquidación, puede ser consultada en el Subtopic 205.30 de los US GAAP Presentation of Financial Statements – Liquidation Basis of Accounting.


Conclusión

El bosque es más visible ahora.

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Lo que sigue a continuación es una declaración de Corporación Clorox de Venezuela, S. A., empresa que decidió el cese de sus negocios en Venezuela por no ser viables, y espero que contribuya a la comprensión de lo indicado en este trabajo con vista a un ejemplo concreto, actualizado (subrayados míos).


 September 22, 2014

Clorox Anuncia su Salida de Venezuela y Confirma sus Previsiones para las Ventas y EPS por Operaciones Continuas


OAKLAND, Calif., Sept. 22, 2014 - The Clorox Company (NYSE: CLX) reportó hoy que su afiliada, la Corporación Clorox Venezuela S.A. (Clorox Venezuela), ya no es viable. Como resultado, Clorox Venezuela está discontinuando sus operaciones, con efecto inmediato, y está buscando vender sus activos.

"Esta es una situación muy difícil para nuestra compañía," dijo el Presidente y CEO Don Knauss. "Estamos muy orgullosos de los hombres y mujeres que dieron lo mejor de sí para operar nuestro negocio, a pesar de enfrentar desafíos económicos significativos. Estamos trabajando para apoyarlos a través de esta transición."

Durante casi tres años, Clorox Venezuela se vio obligado a vender más de dos tercios de sus productos a precios congelados por el gobierno venezolano. Durante este mismo período, la empresa experimentó cifras acumuladas de inflación de tres dígitos; esto tuvo como consecuencia incrementos masivos en los costos de los insumos necesarios para producir sus productos, como por ejemplo empaques, materia prima, transporte y costos laborales. Como consecuencia, la empresa ha estado sufriendo constantes pérdidas operativas.

Clorox Venezuela se reunió repetidamente con autoridades del gobierno nacional para explicarles el rápido declive del estado del negocio y la necesidad de aumentos inmediatos, significativos y recurrentes de precios además de otras acciones correctivas de crítica importancia para abordar estos efectos adversos. Basado en las declaraciones del gobierno, Clorox Venezuela tenía la expectativa de que aumentos significativos en los precios estarían llegando mucho mas temprano este año. Sin embargo, los incrementos posteriormente aprobados por el gobierno no están ni cerca de ser suficientes, y habrían causado que Clorox Venezuela hubiera seguido operando con pérdidas significativas.

Clorox Venezuela hubiera preferido continuar su negocio en Venezuela y suministrar sus productos a los venezolanos quienes los utilizan todos los días. Sin embargo, dadas las restricciones operativas impuestas por el gobierno venezolano, la considerable incertidumbre económica, las continuas interrupciones de suministros, y sin aumentos significativos y recurrentes de los precios, así como otras acciones correctivas, Clorox Venezuela anticipó que continuarían las considerables pérdidas operativas en el futuro previsible. Debido a esto, el negocio ya no es viable y, por lo tanto, Clorox Venezuela se vio forzada a discontinuar sus operaciones.

Este anuncio concierne únicamente a Clorox Venezuela. Los otros negocios internacionales de The Clorox Company no se ven afectados.

The Clorox Company Confirma las expectativas para el año fiscal 15 para ventas y EPS de sus operaciones continuas

En el último año fiscal, que terminó el 30 de junio de 2014, las ventas netas de Clorox Venezuela representaron aproximadamente 1.4% de las ventas totales de la Compañía Clorox , o aproximadamente 77 millones de dólares. Clorox Venezuela generó pérdidas, antes de intereses e impuestos, de cerca de 23 millones de dólares.

En las perspectivas de la compañía para el año fiscal 2015, publicadas por primera vez en mayo de 2014, Clorox Venezuela había anticipado que si recibía aprobación para aumentos significativos de los precios de sus productos, se podrían reducir significativamente las pérdidas operativas, en contraste con el año fiscal 2014. Sin embargo, los aumentos de precios aprobados finalmente por el gobierno estaban lejos de ser suficientes y hubieran ocasionando que Clorox Venezuela continúe operando con pérdidas significativas.

Con la salida del país, los resultados financieros históricos y futuros de Clorox Venezuela serán reflejados como "operaciones discontinuadas". Para el año fiscal 2015 bajo el concepto "operaciones discontinuadas" se incluirán los costos asociados a la salida de Venezuela, una vez deducidos los pagos de impuestos de entre 60 millones a 65 millones de dólares o 46 a 50 centavos de dólares de ganancia por acción diluidos. Además de ello, "operaciones discontinuadas" puede reflejar aproximadamente 10 a 15 millones de dólares en costos de salida después de impuestos, que serán distribuidos en los próximos 3 años fiscales. Se espera que los costos en efectivo relacionados con la salida -neto después de los beneficios fiscales previstos - sean mínimos.

La perspectiva de la compañía para año fiscal de 2015 sigue proyectando que las ventas se mantengan iguales y las ganancias por acción diluidas derivados de operaciones que continúen, en un rango de entre 4.35 y 4.50 dólares por acción.

La compañía Clorox informará su estado fiscal financiero de 2015 el 31 de octubre, cuando comunique los resultados del primer trimestre. Adicionalmente, en concordancia con la culminación de la planilla 10-Q del primer trimestre, la compañía proveerá resultados históricos que reflejen el negocio en Venezuela como operaciones discontinuadas.
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23 de enero de 2014

Efectos Contables de la Inflación en Venezuela (Actualización)



Introducción 

La inflación continúa su ascenso indetenible en Venezuela y este año se incrementó hasta el 56,1% –  más que proporcionalmente que en 2012 cuando alcanzó el 20% acumulado para todo el año. Como se observa en el cuadro que se incluye abajo, el Banco Central de Venezuela (“BCV”), con mucho retraso, publicó cifras del INPC (Índice Nacional de Precios al Consumidor) de noviembre y un estimado de diciembre, en un documento que puede ser obtenido en su página web, pero no las estadísticas oficiales. Tampoco ha publicado las cifras del IPC de Caracas de los dos últimos meses de 2013. Según el cuadro incluido, el INPC cerró el año acumulando 56,1% y 139,1% en los últimos 36 meses (2013 vs 2010).


 

Inflación y Devaluación

Por otra parte, la inflación continúa siendo acicateada por la devaluación del bolívar. Aunque oficialmente no ha sido decretada una nueva devaluación desde febrero de 2013, la creación del mecanismo de SICAD (que reemplazó al SITME y que crea una nueva tasa de cambio de referencia más alta que la que imperaba bajo ese esquema); y los problemas de desabastecimiento de bienes y servicios que se amplificaron durante el año 2013, indican que el fenómeno inflacionario no disminuirá y, que por el contrario podrá aumentar a medida que avance el año 2014.

La tasa de cambio actual del SICAD que fue publicada por el BCV, por primera vez, en el mes de diciembre, y que a partir de ahora será aplicada a renglones de importación no cubiertos por CADIVI (que son la mayoría de las importaciones que realiza el sector privado) es de Bs11,36/US$1; es decir, que al comparar esa tasa con la oficial de CADIVI de Bs6,30/US$1, se comprueba que hay una devaluación de facto del 79%. En mi opinión, esto incidirá en la inflación porque la tendencia del Ejecutivo Nacional es a trasladar la mayoría de las importaciones de bienes y servicios al SICAD, dejando la tasa de CADIVI únicamente para alimentos, medicinas e importaciones del gobierno.

 

Efectos para las Empresas

Los impactos contables de los índices de inflación están vinculados principalmente con la elaboración y presentación de los estados financieros de las entidades que reportan en Venezuela bajo VEN-NIF (VEN-NIF GE o VEN-NIF PYME – NIIF Completas o NIIF para PYMES, respectivamente) o que reportan a casas matrices del extranjero bajo US GAAP. Pero también deben ser tomados en cuenta a los efectos de medir el posible deterioro de los activos no monetarios (inventarios y propiedades, planta y equipo, principalmente) cuando sean ajustados por inflación utilizando esos elevadísimos parámetros.

Para las entidades que reportan bajo VEN-NIF, continúa siendo obligatorio el ajuste por inflación, de acuerdo con lo establecido en el Boletín de Aplicación BA VEN-NIF 2 “Criterios para el Reconocimiento de la Inflación en los Estados Financieros Preparados bajo VEN-NIF”.

Las entidades que reportan bajo US GAAP, bajo las NIIF Completas o la NIIF para PyMES – sin tomar en cuenta lo establecido en los BA VEN-NIF, deberán tomar en cuenta que Venezuela continúa siendo considerada como una economía hiperinflacionaria, debido a que el nivel de inflación acumulado para los tres años finalizados el 31 de diciembre de 2013 sobrepasó el 100% y esto permanece igual desde noviembre de 2009. En mi opinión, no hay forma de justificar que a efectos contables Venezuela no es una economía hiperinflacionaria, ya que los números actuales y las tendencias demuestran que durante un buen tiempo la inflación continuará estando por encima del 100% tri-anual, a menos que el Ejecutivo Nacional implemente medidas económicas que permitan controlar ese fenómeno y, aún, disminuirlo por debajo del 100% en los próximos meses en forma sostenida.

 

Conclusión

En conclusión, mi posición y mi recomendación es que se mantenga la calificación de economía hiperinflacionaria para Venezuela mientras persistan los elementos que la han originado y mientras no se observe una tendencia firme, contraria a lo que se ha venido observando en los últimos años, de disminución y eliminación de la inflación y/o de los factores que inciden en su formación.

Inflación en Venezuela Año 2013
 INPC (2007=100)
Variación mensual INPC
Variación acumulada INPC últimos 12 meses
IPC Caracas (2007=100)
Variación mensual IPC
Variación acumulada IPC últimos 12 meses

Año 2013







Enero
329,4
3,3%
22,2%
339,4
3,3%
21,6%

Febrero
334,8
1,6%
22,8%
344,2
1,4%
22,1%

Marzo
344,1
2,8%
25,1%
353,6
2,7%
24,2%

Abril
358,8
4,3%
29,4%
367,3
0,9%
23,6%

Mayo
380,7
6,1%
35,2%
389,9
1,6%
22,0%

Junio
398,6
4,7%
39,6%
406,7
1,5%
21,2%

Julio
411,3
3,2%
42,6%
420,7
1,0%
19,4%

Agosto
423,7
3,0%
45,4%
433,2
1,0%
18,6%

Septiembre
442,3
4,4%
49,4%
449,9
1,9%
19,1%

Octubre
464,9
5,1%
54,3%
475,1
1,7%
18,5%

Noviembre
487,2
4,8%
58,1%
ND
ND
ND

Diciembre[1]
497,9
2,2%
56,1%
ND
ND
ND

Variación Acumulada Año 2013
56,1%


ND
 ND

Variación Acumulada Últimos 36 Meses
139,1%

ND
ND


























Fuente: Página Web y Reporte del Banco Central de Venezuela: www.bcv.org.ve

ND: No Disponible a la fecha de este trabajo




[1] Esta cifra es un estimado del BCV y podría variar posteriormente